IMPORTANCIA DEL AGUA EN PRODUCCIÓN ANIMAL
El agua es un recurso esencial para la producción animal, así como para la vida humana y la de otros organismos. No solo es un nutriente esencial para cualquier ser vivo, no solo el organismo requiere niveles bien definidos para que el animal pueda mantener sus procesos fisicoquímicos y metabólicos. Su disponibilidad y calidad influyen directamente en el estado de hidratación, el equilibrio fisiológico y el funcionamiento integral del organismo. Por último, además de todo lo mencionado anteriormente, el agua es el vehículo universal y representa una gran herramienta y recurso para poder proporcionar al animal soluciones viables, en tiempo y forma.
Como se mencionó anteriormente; para que los animales mantengan un desempeño adecuado, es necesario asegurar niveles óptimos de hidratación en los distintos compartimentos y sistemas corporales. Esto permite sostener procesos vitales como:
- Mantenimiento de la homeostasis y de las funciones fisiológicas esenciales.
- Regulación de la temperatura corporal, especialmente bajo condiciones de estrés por calor.
- Apoyo a los procesos digestivos, metabólicos y de transporte de nutrientes.
- Dilución y eliminación de desechos metabólicos y agentes agresores para el organismo.
Además de su función biológica, el agua debe considerarse un componente crítico dentro de la alimentación animal debido a la gran variabilidad de sus características. Su calidad puede verse influenciada por el origen del recurso hídrico, las condiciones ambientales y la posible presencia de contaminantes biológicos o químicos en las fuentes de abastecimiento.
CONSIDERACIONES CLAVE PARA OPTIMIZAR LA CALIDAD DEL AGUA Y EL MANEJO EN GRANJA
- Acceso completo a agua limpia y fresca
- Flujo correcto para asegurar el consumo recomendado
- Temperatura ambiental y del agua, con tanques y tuberías aislados de la luz solar directa
- Composición química, pH y niveles de microbiota mantenidos dentro de los estándares recomendados
- La eficacia del cloro depende del pH del agua; el rango recomendado de pH está entre 5 y 6
- El consumo diario de agua puede ser el primer indicador de problemas de manejo o patógenos
- Cualquiera de los problemas anteriores puede afectar:
a. Consumo de agua y alimento
b. Daños en las líneas de agua y el equipo
c. Problemas de salud intestinal
d. Productividad general y salud en general

ESTÁNDARES QUÍMICOS Y MICROBIOLÓGICOS RECOMENDADOS DEL AGUA COMPARADOS CON VALORES REPORTADOS EN EVALUACIONES DE CAMPO
En las siguientes tablas se presentan los valores químicos y microbiológicos recomendados con base en líneas genéticas. Estos valores suelen ser consistentes entre diferentes líneas genéticas y especies, ya que el objetivo principal es garantizar una calidad de agua que favorezca un desempeño productivo estable y minimice los desafíos para la integridad intestinal y la salud general.
Valores químicos y microbiológicos recomendados del agua para producción animal

Edwards y Crabb (2021), en Australia, evaluaron resultados químicos y microbiológicos de 57 granjas porcinas. Los resultados se presentan en la siguiente tabla para Australia, mostrando el número de muestras que cumplieron con los niveles recomendados. A partir de estos datos, se puede observar una variabilidad e inconsistencia significativas entre los valores de calidad del agua de diferentes granjas y regiones dentro del mismo país.
Evaluación de la calidad del agua: resultados de Australia (granjas porcinas, 57 evaluaciones)

A partir de los resultados de Edwards y Crabb, es evidente que menos de la mitad de las muestras cumplieron con las recomendaciones microbiológicas, aunque la mayoría de las granjas aplicaban tratamientos con cloro. Esto resalta la variabilidad de los resultados y subraya la necesidad de monitorear el pH del agua para asegurar que los tratamientos con cloro sean efectivos.
Estas observaciones coinciden con la recomendación de Aviagen de reducir el pH del agua a un rango entre 5 y 6 mediante la adición de ácidos, garantizando así la eficacia del cloro. Esto refuerza la importancia de evaluar el agua, particularmente antes y después de tratamientos en el agua, vacunaciones y cuando aumenten los problemas de salud intestinal en las granjas.
EL AGUA COMO VEHÍCULO PARA TRATAMIENTOS ESPECÍFICOS Y OTRAS ESTRATEGIAS
El agua, como diluyente universal, es un vehículo altamente práctico para implementar diversas estrategias a nivel de granja, particularmente cuando se requieren intervenciones rápidas. Algunos ejemplos incluyen programas de vacunación administrados a través del agua, tratamientos para enfermedades que demandan acción inmediata o un método eficiente para suministrar aditivos cuando el consumo de alimento se reduce o se ve comprometido debido a condiciones de estrés, como enfermedad, estrés por calor, escasez de alimento causada por problemas logísticos o desafíos operativos en la granja.
Varios aditivos se han suplementado estratégicamente a través del agua, incluyendo vitaminas, aminoácidos, minerales, electrolitos, ácidos orgánicos, antibióticos, probióticos, prebióticos, aceites esenciales, analgésicos, expectorantes y otros. Esto convierte al tratamiento vía agua en una estrategia válida y efectiva para apoyar la productividad a nivel de granja,
EL AGUA Y SU IMPORTANCIA EN CONDICIONES DE ESTRÉS, EN ESPECIAL ESTRÉS POR CALOR
El estrés por calor es una de las situaciones más frecuentes y desafiantes que cualquier ser vivo puede enfrentar.
En condiciones naturales, los animales, responden a este desafío mediante adaptaciones conductuales y aprendidas, así como mediante estrategias fisiológicas y bioquímicas desarrolladas a lo largo de millones de años de evolución.
Definición de estrés:
Tensión o presión resultante de circunstancias adversas o altamente exigentes.
Estrés por calor:
Condición que surge cuando el cuerpo es incapaz de enfriarse por sí mismo, lo que provoca un aumento excesivo de la temperatura.
El cambio climático se ha relacionado con condiciones ambientales cada vez más dramáticas y agresivas.
Estos cambios ejercen presión adicional sobre las estrategias tradicionalmente utilizadas para manejar el estrés por calor. Además, están afectando tanto la disponibilidad como la calidad del agua, uno de los recursos más críticos para mitigar los efectos del estrés por calor.
ESTRÉS POR CALOR
Esta condición puede afectar a individuos de cualquier edad y especie siempre que las temperaturas ambientales superen el rango homeostático, conocido como zona termoneutral, que generalmente se encuentra entre 18–25 °C. Por lo general, se vuelve problemática cuando la temperatura ambiente supera los 33 °C, lo que genera impactos negativos en la productividad, incluyendo reducción en el consumo de alimento, menor ganancia de peso, disminución en la producción de carne o huevos (dependiendo de la especie) y menor eficiencia alimenticia, pudiendo incluso provocar un aumento en la mortalidad, particularmente cuando las altas temperaturas se combinan con elevados niveles de humedad.
La termorregulación interna tiene como objetivo mantener condiciones homeostáticas. Esto se refiere a estados fisiológicos que garantizan una eficiencia óptima de las funciones enzimáticas, fisiológicas y bioquímicas, permitiéndoles operar a su máxima capacidad. La termorregulación interna implica mecanismos bioquímicos que funcionan dentro de parámetros fisiológicos específicos, como la temperatura interna, los niveles de pH, el estado de hidratación y la concentración de nutrientes esenciales, no esenciales o condicionalmente esenciales en el organismo. Para preservar la homeostasis, los animales gastan energía para contrarrestar las desviaciones de estos parámetros, esfuerzos que a menudo conducen a una reducción en la productividad.
EFECTOS DEL ESTRÉS POR CALOR EN LOS ANIMALES
El estrés por calor es una de las condiciones más desafiantes que los animales pueden enfrentar, con un impacto directo en la productividad. Para hacer frente a estas condiciones estresantes, los animales experimentan cambios fisiológicos y adoptan mecanismos de supervivencia, como el aumento de la frecuencia respiratoria. Sin embargo, esta respuesta puede provocar efectos indeseables como la alcalosis respiratoria. Además, la reducción en el consumo de alimento, si se prolonga, puede comprometer la integridad intestinal y la barrera intestinal, lo que puede provocar un síndrome de intestino permeable.
Estas alteraciones fisiológicas tienen un impacto directo en la productividad, manifestándose como un deterioro del rendimiento en el crecimiento, reducción en la producción de huevos, menor peso del huevo, deterioro de la calidad de la cáscara, disminución de la altura de la albúmina, menor viabilidad embrionaria, reducción en la producción de leche (si se habla de cerdas y vacas) y disminución de la fertilidad en los machos.
Si los animales no son capaces de manejar fisiológicamente el estrés por calor, pueden experimentar aumento de la mortalidad, mayor agresividad —incluyendo canibalismo—e inmunosupresión.
Efecto de la temperatura ambiental sobre el consumo de alimento en cerdos de diferentes edades (Quiniou et al., 2000)

Relación entre el consumo de agua y el consumo de alimento asociada con la temperatura ambiental

Singleton, 2004
De los puntos anteriores, el agua y su manejo, junto con un manejo correcto de la ventilación, han sido las estrategias que mayor impacto tienen y desempeñan un papel crítico en el control del estrés por calor. Además, el agua puede servir como un vehículo eficaz para administrar tratamientos o proporcionar estrategias en tiempo y forma, como se puede apreciar en el siguiente ejemplo, en el cual se proporcionaron ácidos orgánicos buscando mejorar la calidad del agua en características como pH y su impacto en parámetros productivos y peso del hígado. El garantizar un pH adecuado en el agua permite no solo controlar el crecimiento de microorganismos patógenos en el agua, un pH adecuado del agua permite reducir presencia de Biofilm permitiendo así mejorar el flujo y abasto de agua de calidad e incluso reducir alcalosis respiratoria presente en situaciones de estrés por calor, lo que garantice que el agua pueda a su vez alimentarse de una manera más eficiente y mejorar conversión alimenticia, como se observa en el trabajo presentado por Ahmed y col., 2016.
Efectos de Ácidos Orgánicos Solos o Combinados en Agua de Bebida, en Productividad en Pollo de Engorda Raza Cobb a 5 Semanas de Edad. (Ahmed Abdelzarek y col., 2016)
| Tratamiento | Peso Corporal (g) | Consumo Alimento (g/semana) | Conversion Alimentaria | Peso del Hígado (g) |
| Control | 1593.67 ±27.29a | 1133.67 ±57.7b | 1.98 ±0.05a | 44.40 ±2.41ab |
| Ácido Cítrico | 1738.12 ±31.91b | 1093.21 ±40.51b | 1.61 ±0.04b | 49.60 ±2.31a |
| Ácido Acético | 1361.21 ±37.00c | 1135.31 ±41.16b | 2.30 ±0.04a | 35.81 ±1.50b |
| Combinación | 1473.32 ±32.54ac | 1495.0 ±66.10a | 1.70 ±0.04ab | 44.71 ±1.40a |
CONCLUSIONES
El agua además de ser un nutriente de suma importancia en la productividad y bienestar animal, es un recurso de suma importancia tanto por la posibilidad de tener una fuerte variabilidad en su composición, como por ser una excelente estrategia para aplicar tratamientos de manera segura, rápida y eficiente. Una de las estrategias en las cuales el agua juega un rol preponderante es sin duda en el manejo de situaciones de estrés por calor, ya que tanto el consumo de agua de calidad como la inclusión de aditivos que puedan reducir el impacto de la situación de estrés por calor, son sin duda la estrategia más practica y consistente en la reducción de situaciones de estrés ambiental en el animal.
PhD. Carlos Martínez Amezcua



