Rayando el final del mes de octubre, el presidente ejecutivo de la OPORMEX, Jorge Iván Espinosa Vázquez a través de un video ha hecho patente la severa crisis que atraviesa el sector, es firme en las demandas al gobierno y su permisividad para la entrada a México con enormes volúmenes de cerdo de otros países y los puntos que la organización prioriza para contener la difícil situación. A continuación la transcripción del video.
Compañeras y compañeros porcicultores, en nombre de quienes integramos OPORMEX, de nuestro Consejo Directivo y de nuestro presidente, el señor José Luis Pérez Gómez, me dirijo a ustedes para hablar con claridad sobre la crisis de precio que atraviesa la porcicultura mexicana.
Sé que detrás de cada granja hay una familia, años de trabajo y un patrimonio que ha costado mucho construir. Por eso, cuando el precio cae a niveles alarmantes, como ha ocurrido en este 2026, está en juego la tranquilidad de nuestros hogares, el empleo de nuestros trabajadores y el bienestar de nuestras comunidades. Conozco su preocupación y como productor y dirigente la comparto.
Todos los días el equipo de OPORMEX recibe decenas de llamadas y mensajes de productores de todo el país. Escuchamos su incertidumbre, su enojo y sus exigencias, todas ellas legítimas, porque sabemos que alimentar a nuestros animales, pagar la nómina y cumplir con los compromisos de nuestras familias mientras sus ingresos disminuyen es una presión insostenible.
Sabemos que ustedes necesitan respuestas y resultados y que tienen derecho a exigirlos. Por eso hoy quiero hablarles de frente. Asumimos la responsabilidad y nos esforzamos por defender su trabajo, representar sus intereses y rendirles cuentas sobre lo que estamos haciendo.
Quiero que sepan que OPORMEX es su casa. Sin importar el tamaño de su granja o la región donde produzcan, aquí tienen un lugar y una voz, y que esa representación nos obliga a escuchar, a dar la cara y llevar un posicionamiento firme en cada mesa donde se toman decisiones sobre nuestro futuro.
Primero, señalar el daño que causa la entrada de productos de países con quienes no tenemos un tratado comercial vigente. No queremos más carne barata de Brasil. Reconocemos que las importaciones complementan el abasto nacional, pero nosotros estamos demostrando que México puede producir más y reducir su dependencia del exterior.
Punto número dos, agilizar la resolución de la investigación antidumping con independencia de las negociaciones del T-MEC. Pedimos que avance por su cauce técnico y legal con certidumbre y condiciones justas para competir, seguir invirtiendo y generar empleos. Nuestra meta es abastecer como producción mexicana el 70% del mercado interno para el año 2030 y nuestros resultados hablan por nosotros. En 2025 crecimos 6% y para este año estimamos un crecimiento superior al 10%, triplicando la producción promedio de la última década.

Pero nuestro esfuerzo necesita oportunidades de comercialización y condiciones que nos permitan dar certeza a nuestro negocio. Es por esto que proponemos el desarrollo de un plan gradual de sustitución de importación de la mano de nuestras autoridades y de los diferentes eslabones de la cadena de valor.
Punto número tres, contar con el apoyo de las autoridades para hacer operativo el sello Cerdo Mexicano. Necesitamos mecanismos que permitan al consumidor identificar el origen de nuestro producto y que las familias puedan elegirlo con confianza, porque promover su consumo es respaldar el trabajo de quienes producimos aquí. Y cada kilo de cerdo mexicano lleva detrás empleo, familias y comunidades que merecen seguir adelante.
Punto número cuatro, poner en marcha un programa de control de enfermedades endémicas. La sanidad requiere atención y recursos. Proteger nuestras granjas permite reducir pérdidas y mejorar la productividad, además de fortalecer la producción nacional.
Y quinto, un programa de crédito accesible y oportuno para productores de todos los tamaños, financiamiento que responda a las necesidades del sector y que permita sostener la operación, evitar el cierre de las granjas e invertir en nuestro futuro.
A ustedes, compañeros y compañeras, les digo que los escuchamos y los respaldamos. Sé que hay cansancio y que la confianza necesita hechos. Les doy mi palabra de que vamos a seguir defendiendo a las familias y a su patrimonio con firmeza y rendirles cuentas con claridad.
¿Para qué importar lo que podemos producir? México tiene con qué y lo nuestro vale.









