Compartir

La prevención y el control de esta enfermedad parasitaria zoonótica, que representa una seria amenaza para los animales, los seres humanos y el medio ambiente, son desafiantes y requieren esfuerzos coordinados a largo plazo por parte de los países afectados y en riesgo. Reconociendo esta necesidad, y valorando el trabajo en curso llevado a cabo por países y socios regionales, se ha movilizado en las Américas el Mecanismo del Marco Mundial para el Control Progresivo de las Enfermedades Transfronterizas de los Animales (GF-TADs), a través de un grupo permanente de expertos en miasis, para facilitar el intercambio de experiencias y conocimientos entre especialistas, Servicios Veterinarios, otras autoridades nacionales y organismos internacionales, y formular recomendaciones adaptadas para la prevención y el control. Los socios regionales de GF-TADs trabajan activamente para fortalecer las capacidades de nuestros Miembros, tanto afectados como en riesgo, garantizando que los Servicios Veterinarios estén preparados para detectar, contener y responder de manera rápida y eficaz ante los brotes.

El control de la enfermedad requiere inspección clínica estricta y exhaustiva de los animales, así como tratamiento activo de las heridas. Es fundamental promover, mediante una comunicación activa, la importancia de las buenas prácticas zootécnicas que deben ser adoptadas y mantenidas por los propietarios y cuidadores de animales, así como la certificación veterinaria y la cuarentena de los animales que vayan a ser trasladados entre países o entre diferentes regiones dentro de un mismo país, especialmente desde zonas afectadas. Entre las medidas preventivas se incluye la aspersión o el baño de los animales susceptibles con insecticidas seleccionados de conformidad con la normativa nacional.

Actualmente no existen vacunas ni productos biológicos disponibles para el control de la miasis por Cochliomyia hominivorax. Los programas de erradicación basados en el uso de machos esterilizados mediante la técnica del insecto estéril han sido utilizados con éxito en el pasado.

La propagación de la miasis por Cochliomyia hominivorax, su impacto en animales domésticos y silvestres, en seres humanos, y las consideraciones ambientales significativas, subrayan la importancia de adoptar un enfoque de “Una sola salud” a nivel nacional, asegurando la colaboración entre los servicios de salud pública y los Servicios Veterinarios, así como las autoridades ambientales y de control fronterizo.

Una colaboración eficaz permite a las autoridades competentes detectar la introducción de la enfermedad a través de movimientos ilegales de animales y garantizar que las personas afectadas reciban la atención médica adecuada. Las implicaciones zoonóticas son considerables, dado que los seres humanos, especialmente niños, ancianos o personas vulnerables, pueden ser infestados con consecuencias graves y en ocasiones fatales. La notificación pronta, precisa y completa de las detecciones de esta enfermedad listada a la OMSA respalda la toma de decisiones de los Miembros afectados y en riesgo.

La enfermedad también puede afectar a toda la gama de fauna silvestre de sangre caliente. Recientemente se notificó en aves, incluyendo un ave de presa en México (29 de abril de 2025), lo cual ilustra la necesidad de considerar la enfermedad al diseñar programas de vigilancia para animales terrestres, tanto domésticos como silvestres.

La OMSA recuerda a sus Miembros las disposiciones pertinentes del Código Sanitario para los Animales Terrestres, Capítulo 8.13, y del Manual Terrestre, Capítulo 3.1.14, que proporcionan orientación a los países que elaboran sus requisitos de importación y desarrollan sus programas de vigilancia, prevención y control. El Laboratorio de Referencia de la OMSA para la miasis por Cochliomyia hominivorax en COPEG (Panamá) puede proporcionar asistencia técnica adicional.

La OMSA insta a todos los actores, especialmente de los sectores de sanidad animal, agricultura, medio ambiente y salud pública a reforzar las capacidades de vigilancia y diagnóstico, a garantizar la notificación transparente y oportuna de la enfermedad a través de WAHIS, y a promover la colaboración intersectorial y transfronteriza.

Juntos, bajo el enfoque de “Una sola salud”, podemos prevenir una mayor propagación y mitigar los profundos impactos animales, humanos y económicos de la miasis por Cochliomyia hominivorax.

Publicado por OMSA.

WhatsApp chat