La porcicultura en México atraviesa una etapa de crecimiento y consolidación, superando incluso el comportamiento general de la economía nacional. Ante un incremento histórico en el consumo interno —que en 2025 alcanzó los 24.8 kg per cápita— el sector se enfoca en fortalecer la soberanía alimentaria y reducir la dependencia de mercados externos.
Inversión Estratégica de 40 Mil Millones de pesos.
Para responder a este dinamismo, los productores mexicanos han manifestado su compromiso de realizar una inversión masiva para modernizar la cadena productiva que se estima una cifra superior a los 40 mil millones de pesos. Este capital se destinará a infraestructura, sanidad, tecnificación y nuevos proyectos de expansión. La meta es incrementar la producción nacional en un 30% para lograr abastecer al menos el 70% del mercado interno, alineándose con los objetivos de seguridad alimentaria de la FAO.
El Mercado Interno sobre la Dependencia Externa.
El sector porcícola, representado en la OPORMEX, propone un cambio de enfoque estratégico donde la prioridad absoluta es satisfacer la demanda doméstica antes que recurrir a las importaciones o priorizar la exportación. Se sostiene que la solución para atender el consumo actual no es depender de productos extranjeros, sino producir «más y mejor en México».
La soberanía alimentaria se plantea no solo como una meta económica, sino como una estrategia de bioseguridad y seguridad nacional frente a riesgos sanitarios internacionales. Al priorizar la producción para el consumo local, se busca generar empleos directos, inversión y bienestar para los millones de familias que dependen de la agroindustria nacional.








