El informe anual de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) lanza una advertencia crítica: la falta de inversión en salud animal está dejando al mundo vulnerable ante futuras pandemias, crisis económicas e inseguridad alimentaria. Mientras el gasto militar global alcanza cifras récord, la sanidad animal recibe menos del 2,5 % de la ayuda internacional para el desarrollo.
A continuación, se destacan los puntos clave que vinculan la salud animal con el bienestar humano:
1. La primera línea de defensa humana
La salud animal no es un sector aislado; es el escudo principal de la humanidad. El informe subraya que:
- Origen de enfermedades: El 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos son de origen zoonótico (provienen de animales).
- Prevención de pandemias: Fortalecer los servicios veterinarios es la forma más eficaz de detectar brotes antes de que crucen la barrera entre especies. Por ejemplo, se estima que optimizar estos servicios a nivel global costaría 2.300 millones de dólares anuales, una fracción minúscula comparada con las pérdidas de 3,6 billones de dólares causadas por la COVID-19.
2. Seguridad alimentaria y estabilidad económica
La precariedad en la sanidad animal impacta directamente en la mesa y el bolsillo de las personas:
- Pérdidas de producción: Cada año se pierde más del 20 % de la producción animal mundial debido a enfermedades, afectando especialmente a países de ingresos bajos donde el ganado es el sustento de vida básico.
- Brotes actuales: Casos recientes de influenza aviar (140 millones de aves perdidas), fiebre aftosa y peste porcina demuestran cómo las crisis animales desestabilizan el comercio y el suministro de alimentos global.
3. El enfoque de «Una sola salud» (One Health)
El informe aboga por integrar la sanidad animal en las estrategias de seguridad nacional y salud pública:
- Vulnerabilidad compartida: Una brecha de vigilancia en un país es un riesgo para todos. Las enfermedades no respetan fronteras.
- Deterioro de capacidades: Preocupa la disminución de la capacidad veterinaria en el 18 % de los países evaluados, lo que ralentiza la respuesta ante amenazas biológicas, ya sean naturales, accidentales o deliberadas.
Puntos Clave
- Gasto Global: La salud animal representa solo el 0.6% del gasto sanitario mundial, con menos de 1,000 millones de USD (2.5%) al año en ayuda al desarrollo para servicios veterinarios y zoonosis.
- Investigación y Vacunas: Las vacunas animales reciben solo 7 centavos de cada 10 USD invertidos en investigación sobre resistencia a los antibióticos, a pesar de un aumento del 4% en el uso de antimicrobianos entre 2022 y 2024.
- Inversión Necesaria: Se requieren apenas 2,300 millones de USD al año para estandarizar los Servicios Veterinarios globales, lo que representa menos del 0.02% del costo del COVID-19 en un solo año.
- Gripe Aviar: Se registraron más de 2,000 brotes de gripe aviar en 2025 y principios de 2026, resultando en la pérdida de 140 millones de animales.
- Expansión de Enfermedades: La Fiebre Aftosa ha reaparecido en Europa, y la Dermatosis Nodular Contagiosa ha alcanzado Europa Occidental por primera vez.
La Inversión en Salud Animal: El Panorama Global
Cada año, las enfermedades destruyen más del 20% de la producción animal mundial, lo que se traduce en precios de alimentos más altos y medios de vida debilitados. Sin embargo, los sistemas para prevenir la próxima crisis reciben solo una fracción de la inversión necesaria.
| Concepto | Detalle de Inversión |
| Mercado de Salud Humana | Valorado en aproximadamente 11 billones de USD. |
| Mercado de Salud Animal | Valorado en 64.45 mil millones de USD (solo el 0.6% del gasto total en salud). |
| Asistencia al Desarrollo | Disminuyó a 39.1 mil millones de USD en 2025; menos de 1,000 millones se asignan a servicios veterinarios. |
| Prevención de Pandemias | La «primera línea» recibe menos del 2.5% del presupuesto de ayuda sanitaria global. |
| Costo de Mejora | Llevar los servicios veterinarios a estándares internacionales costaría 2,300 millones de USD anuales. |
Conclusión:
Invertir en sanidad animal es una inversión de alto impacto en la salud pública humana. El informe insta a los gobiernos a dejar de gestionar crisis de forma reactiva y a financiar la prevención como un bien público mundial esencial para asegurar el futuro de todos.








