El Dr. Roberto Martínez Gamba ha cumplido 45 años de labor académica, trayectoria por la cual recibió recientemente un reconocimiento por parte de la UNAM. A lo largo de este tiempo, ha visto pasar a numerosas generaciones de estudiantes que han cursado las materias de medicina y zootecnia porcina en la FMVZ en Ciudad Universitaria.
Cambios en la relación alumno-maestro y la educación
El Dr. Martínez Gamba destaca que la dinámica educativa ha evolucionado de manera drástica:
Evolución del perfil estudiantil: Anteriormente, el estudiante tenía un perfil generalista y establecido. Con los años, surgió la etapa del «preespecialista» que buscaba enfocarse en una sola especie desde la carrera (lo cual a veces chocaba con la realidad laboral).
Impacto de la pandemia: Tras la educación a distancia, las clases tradicionales dejaron de funcionar. Hoy en día, las clases deben simular la vida profesional mediante la resolución de problemas reales en granjas para captar la atención del alumno.
Más alumnas: Uno de los cambios paulatinos más notorios es que la matrícula se transformó; actualmente, el 75% de los estudiantes de la licenciatura son mujeres, un cambio frente a épocas pasadas donde se consideraba una profesión predominantemente masculina. El doctor enfatiza que la capacidad de aprendizaje y ejecución es igual de excelente, habiendo recomendado muchas alumnas que hoy lideran eficientemente en granjas y la industria farmacéutica.
Cambios en la industria porcina
La industria y la enseñanza de la porcicultura también han experimentado giros significativos, señala Roberto Martínez.
- Plan de estudios: Hace dos decenios, las materias relacionadas con la producción porcina dejaron de ser obligatorias en el programa general, permitiendo una profundización opcional.
- Bienestar animal: La enseñanza de la clínica y zootecnia porcina se ha visto limitada y regulada bajo la lupa del bienestar animal. El docente debe equilibrar una visión romántica del cuidado con la realidad de la crianza comercial, enseñando a producir en las mejores condiciones posibles.
- Relación de la industria con la academia: La búsqueda de asesoría o diagnóstico en el departamento de cerdos ha disminuido. Esto se debe a la descentralización y la proliferación de laboratorios y empresas nacionales que ofrecen servicios operativos rápidos directamente en las zonas porcícolas.
- Futuro: Ante planes que buscan la soberanía alimentaria (como producir el 70% de la carne de cerdo que se consume en México), las empresas que liderarán este crecimiento serán grandes corporativos y no artesanales. Estas industrias perfilarán médicos veterinarios que se alineen a sus políticas corporativas y pautas específicas, más que profesionales independientes que busquen resolverlo todo por su cuenta.
